viernes, 19 de abril de 2013

Reflexiones del día

Hay días en que me pregunto si todo lo que hago vale la pena o sirve para algo. La verdad no sé muy bien donde estoy parado, tengo apenas diecisiete años pero siento que tengo tres décadas más encima, no por la madurez, no por mis acciones pero si por el conocimiento.
A lo largo de mi corto camino por la vida pude aprender muchas cosas que quizás no estaba listo para comprender del todo. La vida es horriblemente bella,  podemos reír, llorar, amar e incluso odiar, podemos culparla por todos nuestros males o afrontarla y luchar para cambiarla, podemos seguir avanzando pese a los obstáculos que nos impone o quedarnos quietos mientras somos consumidos por nuestros miedos. Los dueños de nuestro destino, de nuestro pasado, presente y futuro somos nosotros pero a veces lo olvidamos y terminamos culpando a terceros por lo que nos sucede, quedándonos en el camino a la espera de que alguien nos ayude, que nos devuelva las esperanzas y las ganas de volver a soñar, de alguien que nos enseñe lo que verdaderamente es amar, alguien que nos haga sentir vivos otra vez. Ya sea una mascota, un familiar, un amigo, nuestra pareja, alguien que nunca nos abandone. A veces esto no sucede y esto es porque no vemos el amor que nos rodea o nos negamos a abrirnos por miedo a ser lastimados, así es cuando creemos estar solos, el miedo nos consume, nos  mortifica y es difícil desaferrarse de el.
 El tiempo es otro factor que afecta a nuestras vidas, si no lo aprovechamos no tendremos segundas oportunidades ya que la vida es solo una, cada vez me da la sensación de que pasa más rápido, mucha gente de la cual siempre veía de niño ya no está, solo me quedan recuerdos, imágenes en la mente. No estoy aprovechando mi tiempo, siento que tengo que hacer algo, no quiero quedar en el olvido, tan solo quiero dejar algo para ser recordado...
Muchas veces sueño con un mundo unido, sin guerras, donde todos seamos iguales y dejemos nuestras diferencias de lado, donde no separemos nuestras tierras por fronteras, donde nos consideremos hermanos, un mundo en el cual podamos avanzar todos juntos, unidos por un bien mayor. Sueño tantas cosas pero hago tan poco para lograrlas.
Nunca se olviden de quienes son y lo más importante, nunca se olviden de sentir. Hasta pronto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario