sábado, 30 de abril de 2016

En busca de la libertad

Mi corazón late lentamente, porque mi alma pide a gritos ser arrancada de mi cuerpo. Mis ilusiones se esparcen como polvo con el viento. Estoy perdido. Llevo dando la misma vuelta, haciendo los mismos recorridos. Siento que estoy atrapado en una jaula enorme, pintada con los colores del mundo. Una falsa sensación de libertad recorre mi cuerpo, un último grito de soledad quiere resonar en el silencio. La desesperanza tiñe mi piel de un color blancuzco, mis ojos pierden el brillo, y el aire se vuelve cada vez más frío. Mis labios se encuentran resecos, la muerte me succiona la vida con un último beso de despedida. Recuerdos que vienen a mi mente, sueños rotos esperando a ser cumplidos algún día. Todo lo que quise ser, hoy está de luto. Traté de escaparle al tiempo; pero paciente como siempre, volvió a hacer de lo suyo. Ya no me quedan fuerzas, mis parpados se cierran lentamente. En el día de mi muerte, los amores del pasado hoy dicen presente. Mi vida como una película se materializa en una proyección astral. No es una trama interesante, además eso de la actuación siempre se me dio fatal.

miércoles, 27 de abril de 2016

El camino

No importa en que momento leas esto, lo más probable es que ya esté muerto. Con paso firme rumbo a lo desconocido, no sé qué es lo que me depara el camino; tampoco tengo certeza de lo que será de mi destino. Voy en busca de la verdad, mi lucha recién comienza, y el fulgor de mi voluntad aún no se atenúa. Mi motivación es la desesperación que llevo conmigo; el miedo, el motor que me impulsa. Auguro un futuro áspero, lleno de incertidumbres y decepciones que me harán tambalear más de una vez en el trayecto. Soy consciente de que no puedo dejarme avasallar por las adversidades si es que quiero llevar hasta el final este proyecto. No esperen noticias de mí, porque puede que mis memorias sean olvidadas con el tiempo. No tengo fecha de regreso, pero ya decidí iniciar mi partida. Lo único que espero es que al final de este túnel pueda encontrar una salida.

sábado, 23 de abril de 2016

Viajero

Estoy congelado hasta los huesos, ya no recuerdo mi nombre. Una voz me desafía, me dice que se encuentra todo en desorden. La llama de la esperanza se encuentra en sus últimos momentos, y mis piernas ya no soportan todo el peso muerto de mi cuerpo.
Trato de avanzar en terreno desconocido, queriendo recordar momentos de una vida que alguna vez estuvo conmigo. La suerte y el destino dejaron de acompañarme; dejé de creer en lo divino, ahora la muerte no para de acecharme. No tengo objetivo alguno que me ayude a seguir para delante, pero no tengo ni un segundo para dejar acobardarme. Las agujas del reloj no paran de señalarme, la luz del sol se niega a iluminarme; el tiempo no se detiene, pero al menos las heridas ya no me duelen. No tengo fuerza de voluntad, por eso el viento me guía en el camino. Una lluvia de cenizas cae desde el cielo, no habrán lágrimas ni sonrisas en el día de mi entierro.