En momentos como el de hoy es cuando más te recuerdo. Cuando el sueño me abandona y no tengo a nadie en quien acudir. Con pensamientos acumulándose sobre mi cabeza, como una gran pila que amenaza con derrumbarse sobre mi cuerpo. Los recuerdos se hacen más lejanos con el tiempo, quedando nada más que pequeños fragmentos, como si todo hubiese sido sólo un sueño.
Si me dieran a elegir escogería uno de nuestros momentos más felices, lo inmortalizaría y viviría encerrado en ese bucle para siempre. Tu ausencia es una agonía, tu olvido todo un infierno en vida. Seguramente ya no siga presente en tus pensamientos, quizás otro tomó mi lugar. Aunque ya no es algo que me importe, porque siempre vas a ser mi dulce veneno.
domingo, 11 de diciembre de 2016
Gran parte del mundo vive una vida carente de sentido, una vida repleta de espacios vacíos que se tratan de llenar con lujos, placeres, entretenimiento. Siguiendo los mismos patrones de siempre, corriendo en círculos dentro de una jaula creyendo que tienen libre albedrío. Pocos se paran a pensar si el camino que están tomando es el correcto, no cuestionan nada sobre la realidad que les concierne.
Somos partículas de polvo preocupadas por el pasar del tiempo, la muerte y el olvido. Corremos en círculos, buscando algún propósito que le de sentido a nuestra breve existencia. Algo que nos haga sentir importantes, vivos, satisfechos. Me pregunto si todo esto que vivimos tiene sentido alguno, quizás sólo tenemos que conformarnos con elegir una entre tantas ilusiones que nos mantengan ocupados hasta el fin de nuestros días.
Es insano fingir que todo está bien, lo cual hace que la sociedad se encuentre cada vez más enferma. Vivimos con máscaras que no nos dejan expresar lo que sentimos. Acumulamos tanto que terminamos por explotar, afectando todo aquello que nos rodea.
Somos partículas de polvo preocupadas por el pasar del tiempo, la muerte y el olvido. Corremos en círculos, buscando algún propósito que le de sentido a nuestra breve existencia. Algo que nos haga sentir importantes, vivos, satisfechos. Me pregunto si todo esto que vivimos tiene sentido alguno, quizás sólo tenemos que conformarnos con elegir una entre tantas ilusiones que nos mantengan ocupados hasta el fin de nuestros días.
Es insano fingir que todo está bien, lo cual hace que la sociedad se encuentre cada vez más enferma. Vivimos con máscaras que no nos dejan expresar lo que sentimos. Acumulamos tanto que terminamos por explotar, afectando todo aquello que nos rodea.
domingo, 4 de diciembre de 2016
Un día como cualquiera
A veces me siento tan triste que no puedo evitar ignorar las pocas cosas buenas que tengo. Es un dolor que se esparce desde el corazón, extendiéndose por todo mi cuerpo. Ojalá alguien, algún día, logre escucharme de manera sincera. Quisiera tener una persona con la cual poder compartir momentos, quisiera no sentirme tan solo. A pesar de que me esfuerzo por revertir la situación siempre resulta en nada. Me culpo a mí mismo, hasta llegar al punto en que dejo de intentarlo. Es un ciclo que se repite miles y miles de veces, no tengo salida. Qué es un amigo me pregunto, y es que aquellos que dicen ser amigos no están en esos paseos que tengo que dar en solitario, en esas películas que veo en el cine sin nadie que me acompañe, en esas tardes y noches llenas de melancolía, pensando en tiempos pasados en los cuales no me sentía tan miserable. Trato de evitar estos pensamientos que me invaden durante gran parte de mi tiempo, hasta que el silencio se hace eterno y no puedo acallar las voces que me torturan. Finjo ser fuerte cuando por dentro mis cimientos se encuentran cada vez más al borde del colapso. ¿Será mi destino el ser un desdichado, alguien que está condenado a pasar el resto de su vida solo, sin encontrar a nadie o algún día podré encontrar a alguien que se sienta como yo y así poder compartir nuestros momentos de soledad y silencio?
viernes, 4 de noviembre de 2016
Mis parpados se cierran lentamente, sumiéndome en un sueño profundo. A medida que todo se hace más oscuro mi vida pasa frente a mí, como un destello fugaz. Mi cuerpo se vuelve más ligero, mis sentidos se apagan, el silencio y la quietud se hacen absolutos. Me tambaleo como una hoja con dirección a ningún lado, mientras más caigo más frío se siente el ambiente. No tengo nada de qué preocuparme, ni motivo por el cual estar triste. Estando en medio de la nada me siento seguro, como si estuviese extento de todos los peligros del mundo. Me tomé un viaje de ida, a un lugar donde ya no habrá un mañana por el cual despertar
lunes, 6 de junio de 2016
No sé quién sos, no conozco tus miedos, tampoco cuáles son tus anhelos. Tus ojos carecen de deseo alguno, tus pupilas se dilatan a medida que acercamos la mirada. Puedo notar la oscuridad que se esconde detrás de ese marrón tan común. Trato de esquivarte lo más posible, pero hay veces donde no puedo evitar observarte fijamente. Porque me gustaría reconocerte, decir que somos la misma persona. No creo que tengamos los mismos objetivos, aunque ninguno de los dos sepa si tiene alguno.
Simplemente somos muy distintos, aunque siempre veo una parte de mí reflejada en vos. Compañeros de viaje sin mucho que decir, es algo que nos podría describir a la perfección. Eso de imitarme te sale muy bien, hasta podrían confundirnos diciendo que somos gemelos. Porque a la vez somos muy parecidos, al menos en cuanto a lo físico. No sé qué pensas, tampoco te gusta hablar mucho sobre lo que te aflige. No hacen falta palabras para comunicarnos, no existe silencio incómodo entre nosotros, no hay nada de qué avergonzarse.
Simplemente somos muy distintos, aunque siempre veo una parte de mí reflejada en vos. Compañeros de viaje sin mucho que decir, es algo que nos podría describir a la perfección. Eso de imitarme te sale muy bien, hasta podrían confundirnos diciendo que somos gemelos. Porque a la vez somos muy parecidos, al menos en cuanto a lo físico. No sé qué pensas, tampoco te gusta hablar mucho sobre lo que te aflige. No hacen falta palabras para comunicarnos, no existe silencio incómodo entre nosotros, no hay nada de qué avergonzarse.
sábado, 4 de junio de 2016
Divagando
Soy una persona sin mucho que decir, sin mucho que contar. Alguien en busca de algo que parece inexistente, un orgulloso sin remedio. Un alma en pena vagando libremente en un mundo lleno de dolor y alegría. Un mundo lleno de contrastes, donde todo depende de que perspectiva observes el vaso. ¿De qué se compone la realidad? Tristeza, felicidad, odio, amor, maldad, bondad. Es un conjunto de sensaciones, una mezcla de sabores que nos recuerdan que estamos vivos. La vida vale la pena cuando se tiene algo por lo cual luchar, algo que le de un verdadero significado a nuestra existencia. De otro modo somos simples fantasmas, entes incorpóreos atrapados en el tiempo. No hay dónde escapar, la única solución es enfrentar la realidad que nos toca. Hay quienes desesperan al no encontrar una respuesta, y quienes escarban hasta el último rincón de sus mentes con tal de encontrar una sola pista que los ayude.
Nadamos en un mar lleno de incertidumbres, sin la garantía de saber si algún día llegaremos a tocar tierra firme. Corremos tras un horizonte que no parece tener fin, hasta que en algún punto nuestros pulmones se encuentran muy agitados, nuestras piernas a punto de derrumbarse. Es en ese momento cuando nos preguntamos si realmente todo esto vale la pena, y la cosa se hace mucho más pesada cuando nos damos cuenta de que no hay nadie que nos extienda la mano al momento de levantarnos. Nadie es lo bastante autosuficiente como para enfrentarse a la soledad y el olvido, ni tampoco lo suficientemente fuerte como para aguantar cada golpe que da la vida.
Nadamos en un mar lleno de incertidumbres, sin la garantía de saber si algún día llegaremos a tocar tierra firme. Corremos tras un horizonte que no parece tener fin, hasta que en algún punto nuestros pulmones se encuentran muy agitados, nuestras piernas a punto de derrumbarse. Es en ese momento cuando nos preguntamos si realmente todo esto vale la pena, y la cosa se hace mucho más pesada cuando nos damos cuenta de que no hay nadie que nos extienda la mano al momento de levantarnos. Nadie es lo bastante autosuficiente como para enfrentarse a la soledad y el olvido, ni tampoco lo suficientemente fuerte como para aguantar cada golpe que da la vida.
martes, 24 de mayo de 2016
Tumor, temor
La vida es una paleta de colores que se va diluyendo con el tiempo,
la mía no es más que una escala de grises porque así es como me siento.
Me dicen asesino por matar al niño que había dentro de mi,
lo que no saben es que mi cordura se esfumó a causa de las ilusiones que perdí.
No encuentro la salida para escapar de este laberinto,
y olvidé la cuenta de las veces que tomé un rumbo distinto.
Estoy enfermo de odio y la cura en estos tiempos escasea,
una vida tranquila y sin preocupaciones es todo lo que alguien como yo desea.
Es un tumor que vuelve a crecer, no importa cuantas veces lo arranques. Fluye por el torrente sanguíneo infectando todo tu cuerpo, obligándote a cometer desastres.
El control se pierde, la mente se pone en blanco. Aparecen imágenes de espanto, y se oyen voces que por las noches me espantan con sus cantos.
La conciencia me culpa de crímenes que nunca cometí,
de testigos me señalan personas a las cuales nunca despedí.
No hay alarma que me despierte de esta pesadilla recurrente,
dicen que quien enfrenta sus miedos puede reclamar el título de "valiente".
A veces sueño que soy un águila que vuela por todo lo alto, pero se forma una tormenta y me derriba con uno de sus rayos.
En otras me encuentro de manera relajada, observando las nubes en un campo. Hasta que me tapa la sombra del señor feudal, recordándome que soy uno más de sus vasallos.
La libertad en este mundo es una utopía,
y de existir habría que pagar todos los meses una membresia.
la mía no es más que una escala de grises porque así es como me siento.
Me dicen asesino por matar al niño que había dentro de mi,
lo que no saben es que mi cordura se esfumó a causa de las ilusiones que perdí.
No encuentro la salida para escapar de este laberinto,
y olvidé la cuenta de las veces que tomé un rumbo distinto.
Estoy enfermo de odio y la cura en estos tiempos escasea,
una vida tranquila y sin preocupaciones es todo lo que alguien como yo desea.
Es un tumor que vuelve a crecer, no importa cuantas veces lo arranques. Fluye por el torrente sanguíneo infectando todo tu cuerpo, obligándote a cometer desastres.
El control se pierde, la mente se pone en blanco. Aparecen imágenes de espanto, y se oyen voces que por las noches me espantan con sus cantos.
La conciencia me culpa de crímenes que nunca cometí,
de testigos me señalan personas a las cuales nunca despedí.
No hay alarma que me despierte de esta pesadilla recurrente,
dicen que quien enfrenta sus miedos puede reclamar el título de "valiente".
A veces sueño que soy un águila que vuela por todo lo alto, pero se forma una tormenta y me derriba con uno de sus rayos.
En otras me encuentro de manera relajada, observando las nubes en un campo. Hasta que me tapa la sombra del señor feudal, recordándome que soy uno más de sus vasallos.
La libertad en este mundo es una utopía,
y de existir habría que pagar todos los meses una membresia.
domingo, 22 de mayo de 2016
Jardín del Edén
Te vi, parecías un ángel abriéndome las puertas del cielo. Tus labios me llevaron directo a las llamas del infierno. Tan destructiva y voraz, angelical, con un toque de perversidad y maldad. Dueña de mis deseos, conocedora de mis verdades. Construyamos nuestro propio paraíso en la tierra, cometamos el pecado de la carne. Hagamos el amor mientras suenan las trompetas del apocalipsis de fondo. Me dejo llevar por la lujuria, la razón no tiene razón de ser. Somos dos animales salvajes, despojados de toda consciencia. Somos dos almas que se unen y luchan por la supervivencia. Somos Adan y Eva, comiendo del fruto prohibido. Soy ese pensamiento perverso cada vez que te susurro al oído. No es un muerto al que sepulto en este entierro, y en tu jardín no quiero saber nada de destierro.
martes, 17 de mayo de 2016
Extraño
Extraño la manera en cómo me sonreías cada vez que nos mirábamos fijo a los ojos
Extraño darte abrazos, llenarte de mimos, darte todo mi amor
Extraño decirte que te amo, que eras solamente mía
Extraño tus caricias, tus besos, tus celos, tus enojos
Fuiste uno de los sueños más lindos que tuve, lamento que la alarma haya sonado tan temprano
Me gusta imaginar un futuro inexistente donde estamos los dos, con el fuego de nuestro amor intacto
Tu recuerdo me invade en noches como esta, donde lo único que me acompaña es el frío y el silencio
Extraño besar tu frente, tus mejillas, tu nariz, y en especial tus labios
Extraño detener tu tiempo, y hacerte sentir como si estuviésemos en nuestra propia burbuja
Extraño esas tardes tirados en el pasto, mirando las hojas de los árboles
Extraño todos nuestros momentos juntos, momentos donde conocí lo que era la perfección
Todavía no entiendo nada, todo termino de manera muy precipitada
Quisiera soñarte una vez más, para decirte al oído todo lo que guardo en mi corazón
Quisiera bailar a tu lado una última pieza, agonizar por última vez entre tus brazos
Quizás nuestros caminos vuelvan a cruzarse en algún futuro, o en otra vida, para nunca más volver a separarnos
Te extraño tanto, y estás tan lejos. Te pienso cuando lo que más deseo es olvidarte, te siento conmigo cuando lo que más queres es alejarte
Extraño darte abrazos, llenarte de mimos, darte todo mi amor
Extraño decirte que te amo, que eras solamente mía
Extraño tus caricias, tus besos, tus celos, tus enojos
Fuiste uno de los sueños más lindos que tuve, lamento que la alarma haya sonado tan temprano
Me gusta imaginar un futuro inexistente donde estamos los dos, con el fuego de nuestro amor intacto
Tu recuerdo me invade en noches como esta, donde lo único que me acompaña es el frío y el silencio
Extraño besar tu frente, tus mejillas, tu nariz, y en especial tus labios
Extraño detener tu tiempo, y hacerte sentir como si estuviésemos en nuestra propia burbuja
Extraño esas tardes tirados en el pasto, mirando las hojas de los árboles
Extraño todos nuestros momentos juntos, momentos donde conocí lo que era la perfección
Todavía no entiendo nada, todo termino de manera muy precipitada
Quisiera soñarte una vez más, para decirte al oído todo lo que guardo en mi corazón
Quisiera bailar a tu lado una última pieza, agonizar por última vez entre tus brazos
Quizás nuestros caminos vuelvan a cruzarse en algún futuro, o en otra vida, para nunca más volver a separarnos
Te extraño tanto, y estás tan lejos. Te pienso cuando lo que más deseo es olvidarte, te siento conmigo cuando lo que más queres es alejarte
jueves, 12 de mayo de 2016
Muerte
La muerte se encuentra allí por donde camino. Tengo las manos frías, un aspecto sombrío, y la gente me teme. Estoy condenado a vagar solo, porque todo lo que toco perece entre mis manos. Mis caricias son letales, soy incapaz de dar amor. Estoy enamorado de la vida, pero me limito a verla de lejos. Me siento triste porque sé que nunca seré capaz de sentirla, mi lugar se encuentra en la oscuridad, en algún rincón donde la luz no me puede alcanzar. Me gustaría tener algo de compañía, pero hasta las rosas pierden su color con mi sola presencia. Cuando una persona me abraza, el brillo de sus ojos se pierde con la plenitud del ocaso, y el calor de su tacto se pierde con el frío viento que azota sin piedad a quien se interpone en su camino.
La luna, angustiada, me observa sin poder hacer nada al respecto. Me toca cargar solo con el peso de mis lamentos. Perdí la noción del tiempo, y olvidé el significado de mi existencia. Mi viaje no tiene fin, mi sufrimiento es una molestia eterna.
La luna, angustiada, me observa sin poder hacer nada al respecto. Me toca cargar solo con el peso de mis lamentos. Perdí la noción del tiempo, y olvidé el significado de mi existencia. Mi viaje no tiene fin, mi sufrimiento es una molestia eterna.
martes, 10 de mayo de 2016
Dudas, y más dudas
Siento como si algo en mí quisiera despertar, pero por alguna razón no logro comprender de qué se trata. ¿Seguir un camino marcado o dejarme guiar por los caprichos del azar? Todavía no lo tengo claro. Todos los días duermo preguntándome qué me deparará el futuro, imaginando posibles escapes que me ayuden a superar la realidad. No sé qué es lo que quiero, o quizás si lo sepa; pero hay algo en mí inconsciente que no me anima a hacerlo. ¿Será el miedo? ¿La incertidumbre de no saber a dónde me puede llevar? Tengo pocas certezas, muchas preguntas.
Quiero vivir libre, sin sentir que hilos blancos penden sobre mi cabeza. ¿Por qué me cuesta tanto dar el primer paso? Tantos caminos por tomar, pero no puedo ver ninguno con claridad. Es algo difícil tratar de explicar esta revolución de ideas, este choque de pensamientos que se origina dentro mío en cada instante que pasa.
¿Qué será lo que busco? ¿Estaré haciendo lo correcto? No puedo evitar cuestionarme los planteos tan burdos que te impone la sociedad para que te sientas orgulloso de la correa que llevas en el cuello. Somos humanos para nuestros pares, pero un simple número para el sistema. Un número que no piensa ni siente, que sólo sirve como una estadística.
Tantas ganas de explotar, de romper todas aquellas cadenas que me retienen, pero... ¿me ayudará a liberarme o se derrumbarán todos mis cimientos?
Me siento furioso conmigo, por el hecho de no poder decidirme a causa de mi cobardía. Sé que es momento de levantarme y tomar las riendas de mi vida, de tomar un espacio en este mundo y hacerlo mío, pero todavía hay algo que me detiene, y me pone más furioso no saber qué puede ser. Puede que sea el hecho de no saber cuál es mi motivación, ya que no encuentro nada que me impulse como motor en la vida. Muchas dudas, pocas respuestas. El tiempo sigue corriendo, las agujas del reloj siguen girando. Estoy estancado en el mismo camino de siempre, como si diera vueltas eternas dentro de un bosque para terminar en el mismo lugar, pensando que quizás tomando otro camino las cosas podrían ser diferentes. Todavía tengo mucho que decir, pero siento que las palabras me quedan cortas.
¿Cuál será el significado más adecuado para lo que nosotros consideramos "libertad"? ¿Qué significará realmente aprovechar el tiempo? No quiero rendirme para que la corriente me lleve a su antojo, tampoco quiero simplemente cerrar los ojos y autoconvencerme de que todo va a estar bien. Sé que no quiero ser un producto, ni una estadística. No quiero ser un número más, quiero ser una persona capaz de sentir y pensar.
Me siento perdido, y cansado. Necesito encontrarme para saber qué es lo que realmente busco, lo que me hace falta. No me reconozco cada vez que observo el espejo, y me encuentro en un lugar que no siento que sea de mi pertenencia.
Quiero vivir libre, sin sentir que hilos blancos penden sobre mi cabeza. ¿Por qué me cuesta tanto dar el primer paso? Tantos caminos por tomar, pero no puedo ver ninguno con claridad. Es algo difícil tratar de explicar esta revolución de ideas, este choque de pensamientos que se origina dentro mío en cada instante que pasa.
¿Qué será lo que busco? ¿Estaré haciendo lo correcto? No puedo evitar cuestionarme los planteos tan burdos que te impone la sociedad para que te sientas orgulloso de la correa que llevas en el cuello. Somos humanos para nuestros pares, pero un simple número para el sistema. Un número que no piensa ni siente, que sólo sirve como una estadística.
Tantas ganas de explotar, de romper todas aquellas cadenas que me retienen, pero... ¿me ayudará a liberarme o se derrumbarán todos mis cimientos?
Me siento furioso conmigo, por el hecho de no poder decidirme a causa de mi cobardía. Sé que es momento de levantarme y tomar las riendas de mi vida, de tomar un espacio en este mundo y hacerlo mío, pero todavía hay algo que me detiene, y me pone más furioso no saber qué puede ser. Puede que sea el hecho de no saber cuál es mi motivación, ya que no encuentro nada que me impulse como motor en la vida. Muchas dudas, pocas respuestas. El tiempo sigue corriendo, las agujas del reloj siguen girando. Estoy estancado en el mismo camino de siempre, como si diera vueltas eternas dentro de un bosque para terminar en el mismo lugar, pensando que quizás tomando otro camino las cosas podrían ser diferentes. Todavía tengo mucho que decir, pero siento que las palabras me quedan cortas.
¿Cuál será el significado más adecuado para lo que nosotros consideramos "libertad"? ¿Qué significará realmente aprovechar el tiempo? No quiero rendirme para que la corriente me lleve a su antojo, tampoco quiero simplemente cerrar los ojos y autoconvencerme de que todo va a estar bien. Sé que no quiero ser un producto, ni una estadística. No quiero ser un número más, quiero ser una persona capaz de sentir y pensar.
Me siento perdido, y cansado. Necesito encontrarme para saber qué es lo que realmente busco, lo que me hace falta. No me reconozco cada vez que observo el espejo, y me encuentro en un lugar que no siento que sea de mi pertenencia.
viernes, 6 de mayo de 2016
Mal tiempo
Quiero que la lluvia recorra cada centímetro de mi piel, para que mis lágrimas se confundan con cada goteo. Ver esas nubes grises que opacan el sol, haciéndose dueñas completas del cielo. Escuchar el zumbido del viento, el bailoteo de las ramas, el balanceo de las hojas. Observar como todos corren, mientras una catarata de recuerdos invaden mi mente. Saber que el tiempo pasa, pero sentir como se detiene cuando mi mirada se pierde en la nada. Mis ojos colorados no pasan desapercibidos, pero todos andan apurados. No prestan atención, sólo soy otro árbol caído. Por eso no me molesta sacar de paseo a la tristeza, sólo soy uno de tantos rostros que se pierden en la marea.
Libro
Mi alma es un libro viejo y desgastado, sin muchas historias para contar. Tiene oraciones que no tienen sentido, metáforas difíciles de entender. En algunas páginas la tinta está corrida, hay páginas rasgadas, marcas de lágrimas esparcidas. Cuenta con tramas inconclusas, otras que terminan mal. Ciertas historias no tienen principio, muy pocas de ellas tienen final. Se pueden encontrar temas relacionados con el odio, o el amor, la mayoría escrito desde el más profundo dolor. No hay magia, tampoco hay encanto, la simple apariencia de este libro es todo un espanto. Lo más curioso son las páginas en blanco, esperando a ser escritas. Decadencia explícita en forma de prosas malditas. La inspiración viene en días grises, días donde puedo quitarme la máscara. Momentos donde la soledad toca, con ganas de hacerme compañía. Vestida de manera muy seductora, con ese perfume de olor a melancolía. No escribí ni un tercio de las páginas en este libro, no puedo evitar dejar todo a última hora. Todavía queda mucho por hacer, mucho para contar. Lo malo es que nada de lo que está escrito se puede borrar.
sábado, 30 de abril de 2016
En busca de la libertad
Mi corazón late lentamente, porque mi alma pide a gritos ser arrancada de mi cuerpo. Mis ilusiones se esparcen como polvo con el viento. Estoy perdido. Llevo dando la misma vuelta, haciendo los mismos recorridos. Siento que estoy atrapado en una jaula enorme, pintada con los colores del mundo. Una falsa sensación de libertad recorre mi cuerpo, un último grito de soledad quiere resonar en el silencio. La desesperanza tiñe mi piel de un color blancuzco, mis ojos pierden el brillo, y el aire se vuelve cada vez más frío. Mis labios se encuentran resecos, la muerte me succiona la vida con un último beso de despedida. Recuerdos que vienen a mi mente, sueños rotos esperando a ser cumplidos algún día. Todo lo que quise ser, hoy está de luto. Traté de escaparle al tiempo; pero paciente como siempre, volvió a hacer de lo suyo. Ya no me quedan fuerzas, mis parpados se cierran lentamente. En el día de mi muerte, los amores del pasado hoy dicen presente. Mi vida como una película se materializa en una proyección astral. No es una trama interesante, además eso de la actuación siempre se me dio fatal.
miércoles, 27 de abril de 2016
El camino
No importa en que momento leas esto, lo más probable es que ya esté muerto. Con paso firme rumbo a lo desconocido, no sé qué es lo que me depara el camino; tampoco tengo certeza de lo que será de mi destino. Voy en busca de la verdad, mi lucha recién comienza, y el fulgor de mi voluntad aún no se atenúa. Mi motivación es la desesperación que llevo conmigo; el miedo, el motor que me impulsa. Auguro un futuro áspero, lleno de incertidumbres y decepciones que me harán tambalear más de una vez en el trayecto. Soy consciente de que no puedo dejarme avasallar por las adversidades si es que quiero llevar hasta el final este proyecto. No esperen noticias de mí, porque puede que mis memorias sean olvidadas con el tiempo. No tengo fecha de regreso, pero ya decidí iniciar mi partida. Lo único que espero es que al final de este túnel pueda encontrar una salida.
sábado, 23 de abril de 2016
Viajero
Estoy congelado hasta los huesos, ya no recuerdo mi nombre. Una voz me desafía, me dice que se encuentra todo en desorden. La llama de la esperanza se encuentra en sus últimos momentos, y mis piernas ya no soportan todo el peso muerto de mi cuerpo.
Trato de avanzar en terreno desconocido, queriendo recordar momentos de una vida que alguna vez estuvo conmigo. La suerte y el destino dejaron de acompañarme; dejé de creer en lo divino, ahora la muerte no para de acecharme. No tengo objetivo alguno que me ayude a seguir para delante, pero no tengo ni un segundo para dejar acobardarme. Las agujas del reloj no paran de señalarme, la luz del sol se niega a iluminarme; el tiempo no se detiene, pero al menos las heridas ya no me duelen. No tengo fuerza de voluntad, por eso el viento me guía en el camino. Una lluvia de cenizas cae desde el cielo, no habrán lágrimas ni sonrisas en el día de mi entierro.
Trato de avanzar en terreno desconocido, queriendo recordar momentos de una vida que alguna vez estuvo conmigo. La suerte y el destino dejaron de acompañarme; dejé de creer en lo divino, ahora la muerte no para de acecharme. No tengo objetivo alguno que me ayude a seguir para delante, pero no tengo ni un segundo para dejar acobardarme. Las agujas del reloj no paran de señalarme, la luz del sol se niega a iluminarme; el tiempo no se detiene, pero al menos las heridas ya no me duelen. No tengo fuerza de voluntad, por eso el viento me guía en el camino. Una lluvia de cenizas cae desde el cielo, no habrán lágrimas ni sonrisas en el día de mi entierro.
domingo, 20 de marzo de 2016
Disco rayado
Te busco en una caja llena de promesas rotas, trato de escuchar tu voz en un lugar donde el silencio de la soledad azota. Cada recuerdo tuyo que viene a mi mente es como una puñalada al corazón que tarda mucho tiempo en sanar, aposté todo lo que tenía pero al final de cuentas no tuve posibilidad alguna de ganar. Muchos detalles quedaron olvidados y tirados en el camino; pero nunca me voy a olvidar de vos, mi ángel divino. Muchas sensaciones lindas quedaron guardadas en varios rincones de mi mente, para así en las noches frías y oscuras poder mantenerme caliente. No recuerdo lo que somos, sigo pensando en lo que fuimos, cuando me dejo consumir por el pasado siento que voy perdiendo los estribos. Soy un disco rayado, repitiendo el mismo fragmento una y otra vez. No puedo seguir adelante, pero funciono bien cuando estoy al revés.
sábado, 27 de febrero de 2016
Avería
Estoy tratando de escapar a algún lugar porque las garras de tu amor me quisieron atrapar
La flama de mi corazón se está por apagar y la tristeza que lo ahoga no la puedo calmar
Estoy agonizando, mientras las agujas del destino están girando
No estoy apurado, por eso elegí el camino más largo caminando
Con cada paso que doy un recuerdo tuyo se me viene a la mente
Por las noches te sueño, siento que de a poco me estoy volviendo demente
Estaba cansado de sentir, así que vendí mi alma al mejor postor
Tu voz retumba en mi cabeza y me molesta como el sonido de un tractor
Por los pecados que cometí ya nadie me puede salvar
Trato de hacer las cosas bien porque no me puedo equivocar
El karma me persigue, busca alguna excusa para coartar mi libertad
Trato de esconderme pero me aburre el refugio de mi soledad
Entonces respiro profundo y vuelvo a tomar valor para poder salir
Anoto motivos en un papel para estar feliz por existir
Pero el motor que me impulsa ya está muy viejo y averiado
Todo por culpa de los desperfectos que el tiempo no había arreglado
La flama de mi corazón se está por apagar y la tristeza que lo ahoga no la puedo calmar
Estoy agonizando, mientras las agujas del destino están girando
No estoy apurado, por eso elegí el camino más largo caminando
Con cada paso que doy un recuerdo tuyo se me viene a la mente
Por las noches te sueño, siento que de a poco me estoy volviendo demente
Estaba cansado de sentir, así que vendí mi alma al mejor postor
Tu voz retumba en mi cabeza y me molesta como el sonido de un tractor
Por los pecados que cometí ya nadie me puede salvar
Trato de hacer las cosas bien porque no me puedo equivocar
El karma me persigue, busca alguna excusa para coartar mi libertad
Trato de esconderme pero me aburre el refugio de mi soledad
Entonces respiro profundo y vuelvo a tomar valor para poder salir
Anoto motivos en un papel para estar feliz por existir
Pero el motor que me impulsa ya está muy viejo y averiado
Todo por culpa de los desperfectos que el tiempo no había arreglado
martes, 23 de febrero de 2016
Estático
¿Qué es lo que quiero para mi vida? ¿Qué estoy haciendo con ella? A lo largo de mi camino siempre tuve muchas dudas y pocas certezas, siempre tratando de esquivar mi realidad, siempre tratando de evitar el futuro. ¿Qué es lo que quiero para mí? Es una pregunta que todavía no puedo contestarme. Me da miedo la vida, y más miedo me da vivirla. Pasé mucho tiempo encerrado en mi zona de confort, ignorando aquello que me rodeaba, escondiéndome bajo el manto de la soledad. El tiempo pasa, todo se mueve; todo, menos yo. Siento como pasa lentamente, recordándome al final del día cada detalle de todo aquello que no disfruté en su debido momento.
Ya no se trata de sentir tristeza, ni odio, ni enojo. Sólo siento un profundo miedo de no saber qué es lo que me depara el futuro. El destino no es nada más y nada menos que el desenlace total de mis acciones, pero mis acciones no me están llevando a ningún lugar. Estoy estático, como una piedra que niega moverse a pesar de la fuerza con la que empuja el viento.
Ya no se trata de sentir tristeza, ni odio, ni enojo. Sólo siento un profundo miedo de no saber qué es lo que me depara el futuro. El destino no es nada más y nada menos que el desenlace total de mis acciones, pero mis acciones no me están llevando a ningún lugar. Estoy estático, como una piedra que niega moverse a pesar de la fuerza con la que empuja el viento.
viernes, 12 de febrero de 2016
Tu-yo
Tu sonrisa de cristal, al romperse, me hizo muchos cortes que son difíciles de curar
Tus suaves caricias me dejaron marcas que en mucho tiempo no van a sanar
Por más que trate de cerrar los ojos, siempre aparecen imágenes tuyas en mi mente
No importa cuánto lo intente, apareces en cada instante entre mis sueños y la realidad
No sé si exista una verdad sobre nosotros, pero recuerdo que yo podía encontrarme en la mirada de tus ojos
Nado en las profundidades de mi alma, sobre un mar salado con gusto a tristeza
Recordando momentos del pasado, momentos donde podía deleitarme con tu belleza
Tu risa se escucha como un eco retumbando entre las paredes de mi cuarto vacío
Tu fantasma aparece por las noches recordándome aquello que alguna vez fue mío
Aunque no estés conmigo, siempre te tengo cerca. Por si decidís volver, siempre voy a tener mucho amor para darte guardado en mi reserva.
Tus suaves caricias me dejaron marcas que en mucho tiempo no van a sanar
Por más que trate de cerrar los ojos, siempre aparecen imágenes tuyas en mi mente
No importa cuánto lo intente, apareces en cada instante entre mis sueños y la realidad
No sé si exista una verdad sobre nosotros, pero recuerdo que yo podía encontrarme en la mirada de tus ojos
Nado en las profundidades de mi alma, sobre un mar salado con gusto a tristeza
Recordando momentos del pasado, momentos donde podía deleitarme con tu belleza
Tu risa se escucha como un eco retumbando entre las paredes de mi cuarto vacío
Tu fantasma aparece por las noches recordándome aquello que alguna vez fue mío
Aunque no estés conmigo, siempre te tengo cerca. Por si decidís volver, siempre voy a tener mucho amor para darte guardado en mi reserva.
miércoles, 10 de febrero de 2016
Utopía
Si pudieras entender que vengo de un lugar muy lejano, donde las flores no crecen y el sol no amanece, donde la noche es eterna y la luna está quieta. Caminé tanto hasta encontrarte, pasando noches de frío, tratando de contar las pocas estrellas que quedaban en el cielo sin apagarse, hablando conmigo mismo para que el silencio de tal tranquilidad no me volviese loco. A lo lejos, en el horizonte, podía observar unos pequeños destellos de luz que llamaban mi curiosidad. No sabía si abandonar aquel lugar en el que estaba, a pesar de ser una tierra muerta ya me había acostumbrado y me sentía cómodo viviendo en esas tierras vacías.
A medida que más me acercaba mi piel volvía a recuperar su tonalidad, dejando de ser tan pálida, el frío se sentía menos en cada kilómetro que recorría, la oscuridad se volvía cada vez más clara. Mientras más me acercaba a tu luz, las flores y los árboles se hacían más recurrentes, como si tu sola presencia hiciese posible que alguien como yo notase la vida; eras lo más cercano al sol que tenía.
Cuando te encontré no sabía si estaba en presencia de un ángel. Tus ojos parecían dos estrellas sacadas del cielo, tu cabello era tan oscuro como la noche, tus labios tan irresistibles como una invitación al pecado. Cuando me extendiste tu mano, al tocarme, encendiste en mí una chispa que hace mucho tiempo se encontraba apagada, el tacto de tus caricias me hacían sentir como un humano otra vez, me sentía tan feliz viviendo en mi propia utopía.
A medida que más me acercaba mi piel volvía a recuperar su tonalidad, dejando de ser tan pálida, el frío se sentía menos en cada kilómetro que recorría, la oscuridad se volvía cada vez más clara. Mientras más me acercaba a tu luz, las flores y los árboles se hacían más recurrentes, como si tu sola presencia hiciese posible que alguien como yo notase la vida; eras lo más cercano al sol que tenía.
Cuando te encontré no sabía si estaba en presencia de un ángel. Tus ojos parecían dos estrellas sacadas del cielo, tu cabello era tan oscuro como la noche, tus labios tan irresistibles como una invitación al pecado. Cuando me extendiste tu mano, al tocarme, encendiste en mí una chispa que hace mucho tiempo se encontraba apagada, el tacto de tus caricias me hacían sentir como un humano otra vez, me sentía tan feliz viviendo en mi propia utopía.
viernes, 5 de febrero de 2016
Pasión
Para quien carece de pasión le es más difícil encontrar un sentido a la vida. No se mueve por el ocio, la ambición, el dinero, el poder o el placer. No puede disfrutar de los detalles sencillos que se viven en el día a día. Es como si todo tuviese un gusto amargo, como si las flores se marchitasen entre sus manos, como si el sol se escondiese de su presencia y el cielo se volviese gris a su vista. Vaga por el mundo tratando de encontrar una respuesta, algo con lo que llenar ese vacío que tanto le atormenta en noches de completa soledad. Aquel que carece de pasión sobrevive por instinto, se mueve por inercia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)