domingo, 25 de octubre de 2015

Sos

Sos la fortaleza que me rodea y el ejercito que me desarma
Sos el escudo que me protege y la espada que me arrincona
Sos la llama que me enciende y el fuego que me incinera
Sos el agua que calma mi sed y el océano que me ahoga
Sos el sol que ilumina mi día y la luna que me ilumina de noche
Sos el viento que corre libre y el tornado que arrasa mi alma.

martes, 20 de octubre de 2015

Limbo

Nos encontramos en un limbo, en medio de la nada y del todo. Somos parte de una inestabilidad tan hermosa como abrumadora, nuestro cielo está lleno de nubes que amenazan con formar una tormenta en cualquier momento. Admito que no tengo el control, y eso me da cierto miedo; sin embargo, no quiero que te vuelvas parte de un recuerdo que se pone borroso con el tiempo, te quiero en mi presente, en cada instante, y de la forma que sea.
No me importa que duela, quiero que seas mi adicción, mi talón de Aquiles, el veneno que se introduzca en mi corazón. Te doy el poder de destruir esta burbuja que me mantiene atrapado, de gritar dentro de estas cuatro paredes, de que me dejes probar un poco de tu libertad. No importa que me veas destruido y derrotado, ni que me veas levantarme a duras penas para sobrevivir. Sólo necesito tener tus dedos entrelazados con los míos, el tacto de tus labios, y el calor de tu mirada.

domingo, 11 de octubre de 2015

Entonces me encuentro solo, encerrado, y rodeado por la oscuridad. Es en esos momentos cuando empiezo a hablar conmigo mismo; me pregunto si estoy loco.
Pierdo la noción del tiempo, ya no sé que día es. Mis ojos se pierden en algún punto lejano y vacío, mi mente trata de encontrar la cordura que perdió dentro de estas cuatro paredes.
¿Estoy solo? ¿O estoy conmigo mismo? ¿Cuenta eso como soledad?

domingo, 4 de octubre de 2015

Huelo tu perfume en cada rincón de la calle, y me pregunto si algún día podré llenar este bache
Busco la calidez de tu sonrisa en rostros amables, el color de tus ojos en miradas fugaces
Cada domingo triste y solitario observo la foto donde estamos felices y radiantes, desde tu partida ninguno de mis días fueron iguales a los de antes
Más de siete mil millones de estrellas fueron regaladas, aquella que te di hoy se encuentra apartada, apagada
Pasa el tiempo, los recuerdos se alejan de mi mente; sin embargo, no puedo olvidar que rompimos la promesa "para siempre"
Por orgullo digo que ya no te necesito pero la verdad es que te veo feliz en brazos de otro y esa es la razón por la cual no insisto
Por mi parte yo sigo en la espera de que algún día se me pase esta pena, resurgir de las cenizas y volar lejos sin cadenas ni valijas