Esta es la historia de un hombre cuya suerte lo maldecía. Obligado a cargar con el peso de su soledad y la incertidumbre de vivir una existencia vacía. En busca de un lazo inexistente que pudiese atar y contener cada una de sus partes rotas. Vagando sin rumbo fijo, tratando de llenar espacios vacíos con fragmentos de momentos que nunca volverán.
El mundo es un lugar hostil para quien toma la decisión de mantener un corazón puro, librándose del odio que emana el mismo aire que respira. Donde las palabras tienen cada vez menos sentido, y las promesas son como estrellas fugaces que pasan sobre el firmamento.
Un alma despierta soporta el dolor y sufrimiento de muchos. Deja de ser un individuo para convertirse en algo más. Mientras más se abren los ojos, más crece la agonía de existir en un mundo egoísta. Al no poder ignorar la realidad que lo rodea, pierde el sentido de la felicidad sumido en una completa ignorancia.
La vida es corta, difícil. Los tiempos cambian, y con ellos, sus niveles de dificultad. Todos tenemos que lidiar con nuestros demonios, con nuestras vidas, con nosotros mismos. Están quienes prefieren perderse en una vida rutinaria, llena de banalidad, para así poder evitarse. Luego están quienes logran encontrarse tras mucho tiempo de introspección, luchando contra los fantasmas anclados en lo más profundo de sus subconscientes. Portando una sonrisa y aparentando ser fuertes, hasta que los ojos se vuelven de cristal, y se forma un nudo en la garganta que no deja respirar.
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