domingo, 4 de octubre de 2015

Huelo tu perfume en cada rincón de la calle, y me pregunto si algún día podré llenar este bache
Busco la calidez de tu sonrisa en rostros amables, el color de tus ojos en miradas fugaces
Cada domingo triste y solitario observo la foto donde estamos felices y radiantes, desde tu partida ninguno de mis días fueron iguales a los de antes
Más de siete mil millones de estrellas fueron regaladas, aquella que te di hoy se encuentra apartada, apagada
Pasa el tiempo, los recuerdos se alejan de mi mente; sin embargo, no puedo olvidar que rompimos la promesa "para siempre"
Por orgullo digo que ya no te necesito pero la verdad es que te veo feliz en brazos de otro y esa es la razón por la cual no insisto
Por mi parte yo sigo en la espera de que algún día se me pase esta pena, resurgir de las cenizas y volar lejos sin cadenas ni valijas

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